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jueves, 23 de febrero del 2012
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DISPLASIA DE CADERA EN EL PERRO MASTIN ESPAÑOL
La displasia de cadera es una enfermedad que se manifiesta por subluxación o
luxación completa de la articulación coxofemoral, lo que provoca cambios
degenerativos en dicha articulación que dan como consecuencia dolores continuos
e incapacidad de movimientos de las extremidades posteriores. Puede ser uní o
bilateral, según que se vean afectadas uno o ambas caderas. Es un problema
congénito, es decir hereditario, lo que significa que los progenitores afectados
lo transmiten a su descendencia.
En el mastín es una enfermedad muy extendida, debido al exagerado tamaño y al
rápido crecimiento de esta raza.
Hay varios grados de displasia, que varían desde la forma de transición, pasando
por las formas ligera y moderada, hasta la grave, dependiendo de las lesiones
que se aprecian en radiografías ralizadas sobre las caderas y en las que se
ponen de manifiesto los cambios articulares que ocasiona la displasia. Estas
radiografías deben realizarse, para ser válidas, con el animal bajo anestesia
general y teniendo éste al menos un año y medio de edad.
De todas formas, hay numerosos animales en los que la displasia se aprecia de forma
bastante clara, o por lo menos se sospecha, sin necesidad de comprobación
radiográfica. Son estos los primeros que deben eliminarse de exposiciones o,
cuando menos, exigirse un certificado de ausencia de displasia. En muchas
exposiciones se pueden ver animales que "pisan mal", sin angulaciones en el
tercio posterior, que juntan corvejones, que rotan los dedos hacia el exterior,
en los que no se aprecia el ángulo normal de la articulación tarsal o que
presentan
una grupa muy alta; en muchos casos superior a la altura de la cruz. Todos ellos
son altamente sospechosos de displasia y los primeros, ante cualquier defecto,
que deberían ser eliminados, dado el riesgo que presentan de transmisión de esta
enfermedad a sus descendientes.
En cuanto al tratamiento, es un problema de tipo quinírgico y de muy difícil
solución. Las técnicas varían dependiendo del grado de la lesión. El
científicamente mas avanzado y eficaz es la colocación de prótesis total de
cadera. De todas formas tiene el inconveniente de ser un remedio exageradamente
costoso.
AFECCIONES OCULARES CONGENITAS
La importancia de las enfermedades oculares transmisibles por herencia es grande en
la actualidad. En países corno Estados Unidos, se precisa un "Certificado de
ausencia de anomalías oculares, transmisibles por herencia", para la inscripción
de un ejemplar en el libro de origen.
A diferencia de otras razas, no hay en el mastín español, alteraciones oculares
graves ligadas a la raza, tales corno la queratoconjuntivitis seca, en el pastor
alemán, o la atrofia retiniana progresiva del Collie.
Sin embargo, sí suelen presentarse alteraciones en los anexos oculares, que, aunque
en principio no suponen una grave dolencia, con el tiempo pueden derivar en
entidades nosológicas de mayor grado.
En este pequeño apartado, analizaremos el entropion, ectropion, y prolapso de la
glándula nictitante. La morfología externa del ojo del perro, presenta
variaciones de importancia, relativas a la forma y tamaño, según las diferentes
razas, y según la forma del craneo. Aun así, en la raza que nos ocupa, podríamos
dar unas directrices a seguir. La fisura palpebral, es un espacio con forma de
almendra delimitada por los párpados y con pequeñas zonas de exposición
escleral.
En el caso del mastín español, esta exposición varía entre 300° y 360°.
La conjuntiva bulbar es visible lateralmente y suele estar pigmentada.
El párpado superior tiene de dos a cuatro filas de pestañas, que en general
comienzan en el cuarto o tercio medio y se extienden hasta la comisura lateral,
o un poco antes de ésta.
El párpado inferior no tiene pestañas, y suele presentar una región de pelo
corto y ralo, de una anchura de 2 mm, adyacente al borde palpebral,
extendiéndose en la longitud del párpado inferior, y alrededor de la comisura
lateral. La comisura medial presenta, sin embargo, un cúmulo considerable de
pelo facial.
La carúncula lagrimal, localizada en la comisura medial, es muy rudimentaria y
no suele ser visible en un ojo sano.
El borde de la membrana nictitante, es visible en la zona ventromedial. En razas
como el mastín, que presentan gran laxitud en el párpado inferior, el borde
libre aparece en su totalidad. Este borde libre presenta generalmente una zona
de 2 a 3 mm. con pigmentación, o, sin que sea extraño, despigmentación
unilateral o bilateral.
El ectropion, es una inversión del párpado hacia la superficie del globo ocular, de
modo que, el margen palpebral contacta con córnea y/o escleroconjuntiva.
Normalmente, el párpado inferior es el más afectado, debido al menor desarrollo
del tarso.
En las razas gigantes, las dos localizaciones más comunes de la afección, son el
canto lateral y los entropiones laterales y/o mediales, con ectropion central.
La irritación ocular, resultado del entropion, da lugar a un incremento de reflejos
espásticos en el músculo orbicular del ojo.
El incremento del tono muscular acentúa la inversión de margen parpebral; la
triquiasis resultante incrementa la irritación formándose un círculo vicioso.
La sintomatología asociada al entropion, incluye irritación de conjuntiva y córnea,
pudiendo llegar a queratitis y conjuntivitis.
El entropion puede presentarse desde el nacimiento, y regresar a medida que crece
el animal, o por el contrario, más frecuentemente, incrementarse con la edad. No
suele intervenirse a animales jóvenes.
Lo más frecuente es tratar al cachorro médicamente hasta su madurez, y entonces,
operar.
El ectropion, es una eversión del margen palpebral, debido a ello, la conjuntiva
palpebral y bulbar, al igual que la córnea, se exponen anormalmente, lo que
predispone a enfermedades corneales y conjuntivales.
Aunque menos frecuente que el entropion, esta anomalía también se detecta en el
Mastín de una forma congénita.
La afección está ligada a una debilidad en el músculo detractor lateral y la
presencia de una macro fisura palpebral.
La corrección se establece en aquellos casos en que da lugar a una enfermedad
corneal y conjuntival.
Tanto entropion, corno ectropion, pueden ser debidos también a un problema
cicatricial, lo cual debe valorarse en la adquisición de un ejemplar.
La protusión de la glándula nictitante sobre el borde libre de la membrana, también
llamada hipertrofia, hiperplasia o adenoma, se denomina, actualmente, Prolapso.
Se atribuye la anomalía a una debilidad congénita de la banda de tejido conjuntivo,
entre el cartílago y glándula, y el globo ocular . Si uno de los ojos tiene
prolapso, el otro puede considerarse corno parcialmente afectado. El tratamiento
es quirúrgico.
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